sábado, 5 de febrero de 2011

Insomnio + Aburrimiento (parte 1)

... El brazalete amarillo, pura mierda y lo que me encontré en FaceBook. 


Otra noche de insomnio… bueno hago lo que todos hacen cuando están en manos del aburrimiento,  pasar horas frente al ordenador y entrometerme en FaceBooks ajenos para ver todas las fotos existentes dentro de ellos… creo que es un efecto círculo vicioso pero sin malicia.

Bueno eso no importa, en medio de esa rutina de ver, ver, dar clicks, pinchar siguiente, y seguir viendo con un efecto dominó entre tantos Perfiles de FB, me encontré un tag, título de foto o como quieran llamarle, el cual  decía lo siguiente : "ENSEÑANDO EL BRAZALETE AMARILLO, ES DECIR…TRATENLOS PURA MIERDA"

Jo eso si me ha tocado las fibras, y hasta yo que me las llevo de anarquista que come en franquicias norteamericanas (eventualmente aclaro), termino analizando: Eso sucede cuando vamos a esos lugares seudo iconos de progreso, donde nos venden un producto de categoría regular por algo disfrazado de primer mundo… poco menos que un resort 5 estrellas de las Fiji. Joer.

sábado, 16 de octubre de 2010

Supervivencia CS


El RAP del Grafiquero Advertizing
Tener amigos con un grado de inadaptación y una acides realista (porsupuesto que me incluyo)  te hace encontrarte con estas irreverentes dosis de realidad, que aunque parezcan productos de los momentos de oscio, son la cotidianidad del diseñador en un país donde reina lo surreal del rubro publicitario.

Aclaro que esta lírica no es de mi autoría. El autor prefiere el anonimato, por temor a que le pase lo de King Flip.

"Supervivencia CS"
Albúm: CS
Autor: Anónimo

domingo, 25 de abril de 2010

No me gustan los domingos...


...a partir de las 5:00 p.m.

Seguramente a mucha gente le debe pasar lo mismo que a mi, o al menos eso quiero creer para no sentirme más raro de lo que ya soy… pero vamos a ver, a quien le gustan los domingos, en especial cuando se llega la hora en que se convierten en la víspera de los lunes; pues a mi los domingos no me van, no mas No!, quiero creer que es por el culmen de la monotonía robótica de la semana y que luego de la sobre dosis de cansancio y empatía acumulado, me hacen ponerme particularmente en este día en un estado casi vegetativo, donde la única actividad física que hago cuando me toca pasármela en casa, es el zapping mientras me entrego a las patatas de grasas transgénicas.

Ahora que lo recuerdo, esa fobia a los domingos a lo mejor sea por que desde niño tenia la fatal costumbre obligada de ir los domingos a misa, aclaro que no por gusto personal, sino porque 12 años en la “milicia marista” así me lo demandaba o más bien me lo obligaba, tanto que tenia que llevar el cuerpo del delito de haber ido, el, en este caso “bendito” misal, ese papelillo de papel periódico que ni siquiera sé a ciencia cierta que tiene… Creo que ahí empezó todo.

Pero esa falta de gusto tan particular por los domingos, en gran parte esta ligada a lo que mencionaba antes, esa repetición de actividades de la que soy preso durante la semana, mas bien el problema comienza como a las 5 de la tarde de ese día, es en ese momento exacto en que mi cronometro mental (el cual no esta muy bien que digamos) empieza a funcionar y rápidamente se me prende el chip del: “mañana es lunes, mañana es lunes, tic toc tic toc”…, por lo que me parece que este post no debería llamarse “no me gustan los domingos” sino “no me gustan los lunes”, de todas maneras da igual, los dos días son una porquería, por lo que implican cada uno de ellos específicamente, en especial por la levantada de los lunes que mas parece un suplicio chino o un acto de tortura medieval… Es que definitivamente los lunes deberían de institucionalizar comenzarlos a las 11 de la mañana!.

Por lo que caigo a cuenta de cómo la psiquis humana tiene la capacidad de maquinar estados anímicos que desestabilizan la tranquilidad de una persona, pues así es, creo que eso es lo que me sucede, tengo miedo a la monotonía que cada lunes empieza puntualmente y sin falta, la que desde hace un tiempo ha invadido mi vida cada lunes de cada maldita semana desde hace un par de años (tres para ser exactos), o será mas bien el miedo a ser preso perpetuo a esa sensación?.
Definitivamente ahora que escribo esto, me doy cuenta que tengo que hacer algo al respecto para vencer una de mis más grandes fobias, el que comienza a las 5 de la tarde de cada domingo, cuando mi corazón late con una sobre aceleración marcada por la ansiedad, la voz interna que comienza a decirme contradictoriamente un “que no se acabe el domingo” y la impaciencia de saber que casualmente este día es en el que mas tarde me duermo, que casualidad no?, la ley de Murphy!.

Fijo, desde ahora tengo que hacer de mis domingos algo desenfadado y ligero. Después de todo el domingo en realidad no es el séptimo día, sino el primero.

domingo, 18 de abril de 2010

Fútbol para dummies



No me gusta el fútbol… yyyyyy que!(seguramente este post podría ser lo más parecido a un acto suicida
que podría atentar contra mi seguridad)


Al parecer si eres hombre y no te gusta el futbol, eres anomal, anómalo, de otro planeta, o eres maricón, que tal eso, es el constante acoso de vivir en una cultura que tiene por "cultura": el morbo y la ignorancia. Pero porque me tiene que gustar algo que rasga en el concepto erróneo de lo que cotidianamente conocemos como "normal", cuando lo normal no tiene fronteras más que los de la ética y la moral.

Debo admitir que nunca fui un niño normal comprendido en el significado cotidiano de la normalidad y hablando analógicamente siempre fuí el prototipo de la edición limitada de mi generación o en su defecto el error de producción de la fábrica de niños en París. De chico recuerdo que en las navidades del 93, aquel pequeño de shorts negros de bolsitas a los lados, camisas negras y all star desabrochados, jamás se le cruzó por la cabeza pedir un balón de fútbol sino que desesperadamente esperó hasta las 12 p.m. de esa noche buena, para hacer pedazos el papel con print de bastoncitos de caramelo con el cual estaban envueltos los ansiados “Nevermind” de Nirvana y el “Blood Sugar Sex Magik” de los Chilli Peppers.

A lo mejor mi particular visión del mundo es producto de que provengo de una familia con una herencia plagada de inquietudes artísticas, músicos, escritores, pintores, revolucionarios, soñadores; de hecho, de niño nunca me llevaron al estadio, bueno si, debo admitir que una vez fuí pero realmente no pasó de ser mas que una experiencia de grata felicidad infantil y que no dejó ninguna huella marcada en mi vida; por el contrario me llevaban al museo, paseos que disfrutaba con especial atención, y en vez de regalarme un balón de fútbol me regalaban libros y pinturas para colorear libretas; tampoco nunca me compré el álbum de cromos del mundial sino que termine llenado con gran afán el de una de mis caricaturas favoritas, Los Thundercats. Reflexionando sobre ello, después de todo que tiene de masculino llenar un álbum del mundial con 200 cromos de fotos de hombres sudados, jaja heee toma! para que les duela en el ego a todos los que lo han llenado. Y así, a lo que hoy reconozco como "afortunado", fuí creciendo con un gusto a lo que no era lo establecido por las normas sociales de lo erróneamente conocido como “normal”.

Hoy, ya de grande, sufro un poco la presión del síndrome “testosterona deportiva”, la que de alguna manera u otra, antes no dejaba de afectarme, lastimosamente nosotros los hombres estamos en una constante lucha por probar nuestra virilidad a través de lo que normalmente son “los gustos masculinos”, y si eso implica ir a sentarme como espécimen de Cro-Magnon y bañarme en galones de cerveza mientras veo el fut (por poner un ejemplo gráfico y cliché de la temática que estoy hablando), pues paso, simplemente no soy así, y con el que no concuerde pues que le den a tomar por culo!.

Comprendo que es algo normal del ser humano, ese compartamiento del “ser aceptado”, creo que en cierta forma todo lo que hacemos es para pertenecer a un grupo, debe de ser algo evolutivo, en el mundo animal de eso va, si no logras entrar a la manada estas frito como un espárrago, pero con el tiempo he ido creciendo y me ha valido eso, al punto de que he comprendido que al único que debo de darle gusto con lo que hago a nivel personal, es a mi mismo.

Poco he hablado del tema del fútbol, pero es que es así de simple, no me gusta y ya está, que lo único que me gusta del fútbol es mirar los miles de wallpapers de nenas pornos con camisetas mojadas que hay en Google; y es que la verdad que cuando hay algún partido del clásico de clásicos del fut español, a mi me da igual, no es un suceso que digamos paralice mi vida en ese momento, lo que si podría hacerlo es que viniera de gira que se yo, Bjork, Oasis, Depeche, los Killers, Chris Martin y compañía…(que la lista podría ser interminable); de hecho a la gente le parece extraño y seguro que entre líneas dicen: que raro eres, que aburrido, como no te puede gustar… Es así, voy a mi ritmo, a mis gustos y se extrañan que prefiera saber sobre la obra de mis ídolos de la estética visual como Akerlund, Sigismondi, Gondry o el maestro Corbijn, en vez de saberme el ranking de goles de Messi, que tenga mas camisas de bandas iconos del rock y ninguna tan sola de un equipo de futbol, o como la vez que me dijeron mientras estábamos en algo del mundial: “como puede ser que no te puedas los estadios famosos del mundo”… pues que no me los puedo y que!... en cambio me puedo las capitales del mundo, eso me debe de sumar puntos no?. De verdad que no comprendo como existe tanta gente mentalmente rígida y con estigmas establecidos de lo que debe de gustarte, que si no te gusta lo que les gusta a ellos, pues nada que eres un Freak… y si me toca serlo, pues lo soy, de hecho me agrada.

La verdad es que en gustos se rompen géneros y disfrutaría mucho más de una buena película, inteligente, con excelente fotografía y a lo mejor hasta finalista del Festival de Berlín... que sentarme a ver un partido de fútbol; sencillamente es así, es cuestión de gustos y ya está, sino chequense lo siguiente:

“Si a todos nos gustara lo mismo, el mundo sería tristemente monótono”…

lunes, 29 de marzo de 2010

El disco del año

(Cover Art by Meko)



The Rookie Octopus and the Chimera Cave

"The Rookie Octopus and the Chimera Cave"

2010

Track List:

1. Hey Chinese
2. The Rookie
3. The Door’s Right There
4. This is a Service Company
5. C-or-O (the one million dollar question)
6. Fix the Machine
7. The Land of the Untouchable Girls
8. Why me?
9. Pseudo
10. The Chimera Cave
11. Can You Fuckin' Fire Me, Please?
12. Give me a Raise
13. The Door’s Right There (Live From Abbey Road)



Quizás tres años son los suficientes para poder empaparse del material perfecto para una novela best seller o un disco multiplatino.

Hoy, si yo fuera un cantautor intelectualoide jonky con skinny jeans, camisa a cuadros y cabello revuelto en plan banda suburbana inglesa o en plan revolucionario genio musical a lo Roger Waters, a lo mejor podría tener mi propia banda y bajo mi brazo mi primera placa debut, la cual estaría seguro que sería el hit de los rankings de la Billboard.

Tres años hubiesen bastado para poder escribir cientos y cientos de líricas llenas de los sentimientos mas incómodos a los cuales una persona puede ser sometida, y no hablo en plan emo, sino que simplemente en términos de la incomodidad de sentirse mal, bajo situaciones que catalogo sin temor a utilizar la exageración del significado de la palabra, son: tiránicas, despóticas y cerradas. Un lugar donde no te valoran.

Pues así es, a lo mejor algún día llego a Picadillys Circus, me bajo de un autobús rojo de dos pisos y con un par Dr. Martens gastadas que se mirarían a través del vapor de la calzada empedrada de Londres, pondría mi maleta sobre el piso donde llevaría aquel material musical ácido, áspero, melancólico, de revolución, de inconformismos, toda una avalancha creativa, la voz de toda una generación sumida ante el despotismo de los seudos dirigentes... lo suficiente para hacer el debut multiplatino de una britelectropoprock band, que seguro se colaría entre los 500 mejores discos de la Rolling.

Entonces a diversificar las desafortunadas experiencias laborales se ha dicho.


miércoles, 6 de enero de 2010

Brittany Murphy... the uptown girl


Seguro seguro cuando niña se golpió la cabeza
y quedo riendose para toda la vida!

Brittany Murphy
1977-2009


Luego de pasar todas mis vacaciones de fin de año coexistiendo con mi cama y mi televisor, en el que me la pase viendo las películas de Brittany Murphy que pasaban en todos los canales de cine de mi servicio de TV por cable, me dí cuenta de una cosa: ahora entiendo porque me gustaba tanto tanto Brittany Murphy... no era precisamente la mujer mas buena de este planeta, fue gorda y luego flaca como palo, estaba algo desquiciada, tenía cara de drogadicta loca y a leguas se hacía notar que su estado psiquiátrico no era del todo normal, pero tenía ese "algo" que busco en una mujer, Simpatía y horas de risas ilimitadas. (al menos eso era lo que nos hacia creer).

La verdad no se si sea cierto eso de que murió por una afección cardíaca, a lo mejor producto quizás de mala suerte, un infortunio ocasional, la anorexia que seguro padecía, o los abusos de sustancias que quien sabe a ciencia cierta si consumía, no lo sé y en realidad no me interesa, el punto es que se fue una de las actrices mas simpáticas de Hollywood, faltaba verla en sus películas, como en Uptowgirl, no le digan a nadie pero es uno de mis gustos culposos jejeje, pero fue ahí donde me empezó ese gusto por esa chica desgarbada super chiflada, la Molly enamoradiza que tenía de mascota un cerdito y era niñera a medio tiempo, sí esa misma que gustaba de dar vueltas en tazas rodantes y dormía en sabanas de algodón egipcio, debo confesar que dentro de mi personalidad fría y tirada a la máxima expresión del simplismo no dejó en esa ocación de sacarme muchas carcajadas y alguno que otro brío de ternura..... pero donde mejor podemos ver lo archichifladística que estaba esta rubia de ojos desorbitados es en las miles de entrevistas que hay en youtube, era simplemente adicta a las risas, no había frase en la cual no se nos aparece sonriendo, aún por serio que fuese el tema siempre tenía esa sonrisa picarona en los labios.




Lo que me hace recordar los: "pero como te puede gustar esa....", que solía escuchar cuando me baje las fotos de su sesión de Maxim, donde salía con sus interiores negros en plan aemme fatale psico, la verdad es que tenían algo de guarras esas fotos, es la razón por la cual las pegue al lado de mi closet. Y que decir de Sin City, donde sale tan petit psico con su interiores negros y la camisa blanca a medio abotonar, tenía ese no se que, algo realmente kinky que me la hacia sumamente atractiva, que sin lugar a dudas fue esa mezcla de chica depravada desquiciada en bragas negras. Seamos realistas Brittany Murphy seguro seguro no tenía únicamente esa cara de loca en su películas porque a lo mejor así era en su vida real, eso era lo que me gustaba tanto de ella, se que suena un poco enfermo pero es la verdad, me gustaba por No Convencional, era una belleza esquizofrénicamente rara, brillaba con luz propia. Haaaa!.... Brittany sin duda alguna siempre estarás en el club de mis chiquitas bebes platónicas!

Por estos días rescaté de mi playlist de hace ya un tiempo "Faster Kill Pussycat" la colaboración musical que hizo para Paul Oakenfold y que tengo con play repeat en mi Itunes y con redireccionamiento rápido a youtube, porque en este video sale ufff... tienen que verlo, pone porque pone, es donde más hermosa la he visto hasta ahora. Sólo puedo decirles que nunca fue ni será la mas buenota de todas, ni la mejor actriz de todos los tiempos pero seguro fué una de las Miss Simpatía de Hollywood... eso ni quien se lo quite!

Ahora que Brittany esta en el cielo deben de estarse todos por allá arriba cagando de la risa!... o será en el infierno.


domingo, 6 de diciembre de 2009

Odio el tráfico




Detesto las 6 p.m. de vuelta a casa, ¿Y ustedes?…

En realidad lo que detesto mas que esa hora es el maldito tráfico que me pone los nervios de punta, generalmente casi no me lo encuentro porque como desde hace un par de años soy miembro honorario de los proletariados unidos, por lo que suelo salir tarde de lo que ahora llamo “Mordor” es decir de mi trabajo, así que casi siempre solo alcanzo a toparme con las sobras del exasperante trafico diario. El problema es cuando me toca batallar con esas interminables filas de carros, semáforos y señales de tránsito, es ahí que empiezan a parecer mis episodios de trastornos del tráfico, como el de este pasado viernes en el cual perdí completamente todo el control sobre mi reservada personalidad.

Viernes, final de una semana muy cotidiana para mi: trabajo, trabajo, trabajo, soportar seudos y soñar con que me suben el sueldo, salí entonces de mi trabajo con las mas grandes ganas de irme a tirar a la cama, con una bolsa de papas, una Coca Cola Vanilla que ví al mediodía escondida en la alacena de mi casa y dispuesto a darle a todo lo que da al zapping en busca de una sobre dosis de realitys, lo que no sabía es que esa efímera alegría solo me duraría a lo sumo un par de calles, porque al llegar al cruce que va directo hacia donde vivo la historia empezaría a tornarse monocromática, tensa y agridulce.

En un principio me aguanté lo cotidiano: un par de minutos haciendo fila por la calle, pero luego sin más ni más aparece el detonante del primer “Mierda”, cuando exactamente voy poniendo mi luz derecha anunciando que voy a cruzar, pues zas!… que el maldito semáforo se me pone en rojo justo en el momento en que iba a cruzar, ni modo, a esperar otro par de minutos, claro no contaba con que me iba ir amargando cada vez más gracias a los impacientes que tenía atrás y que venía viendo por el retrovisor, los típicos que cuando ni tan siquiera ha pasado una fracción de segundos de haberse puesto en verde la luz del semáforo te están pitando para que pases…como si llevaran prisa porque se van cagando… Entonces cuando logro cruzar voy divisando a lo lejos un torrente de luces rojas de cientos de carros que van precisamente hasta donde yo me dirijo… al ipsofacto inevitablemente por mi maniática personalidad empiezo a maquinar planes de vías alternas por donde poderme ir, pero eso no lo puedo hacer hasta que vaya a medio camino, porque dónde vivo es una comunidad muy grande residencial al sur de la ciudad y solo hay dos vías de acceso, bueno tres, pero la tercera me queda demasiado lejos… claro está que hubieran más si se reanudaran las obras del tan famoso ya anillo periférico de la zona sur de la ciudad, las cuales están a medio terminar y con obras paradas.

Pues eso entonces a caminar despacio se a dicho y en tercera hasta que se me hace irritable tener tantos carros al lado, atrás y por delante, todos pitando y moviéndose como a pulgada por hora, sin contar con los salvajes del transporte público, una subraza con el coeficiente de una mosca, porque a esos quién los detiene si les da lo mismo que halla tráfico o no, igual casi te pasan por encima… Así pase hasta que logré llegar a un cruce, ya a estas alturas con la cara roja del coraje de haber pasado casi 30 minutos en un tramo que generalmente me toma 10 minutos… pues que me salgo! según yo en una estrategia fríamente calculada y digna de todo un estratega militar, meterme por una zona de casas que van a dar al parqueo de un centro comercial que abarca el área de varias calles para coger un supuesto atajo, pero me salio el tiro por la culata, sucede que en el centro comercial era la inauguración de las compras navideñas, época que odio no porque sea un postulante al próximo Grinch sino porque estas fechas ya me dan lo mismo… pues ahí entre una marea de consumistas motorizados navideños me las viví otros 30 minutos, hasta que logré escabullirme por otra salida para regresar a por otro intento de hacer un auto atajo, lo cual solo me llevo a otra interminable cola de carros que estaban varados por un semáforo cuya luz verde dura como 3 segundos, para este momento ya estaba rabioso y furico, empezaba a desvariar mientras iba cambiando de primera a segunda, de segunda a tercera, de neutro se segunda y así un juego de coordinación de conductor que me estaba volviendo loco, mi psiquis estaba saliéndose de control y lo único que me mantenía mas o menos distraído eran los sms que escribía para desahogarme y que mandaba a una chica que se me ha hecho muy especial; fue entonces cuando decidí abrir la ventana, y es que por estas últimas temporadas de vacas flacas ando con un plan de ahorro extremo de gasolina, porque que casi no utilizo el aire acondicionado, solo cuando lo necesito… ¡Pues a medio bajar el vidrio se dijo!, fue el error numero uno que cometí: exponerme con mis vecinos de tráfico con el susodicho episodio de demencia del que les he venido adelantando y del que hasta la fecha me avergüenza un poco nada más.

Y es que lo que paso, fue que en medio de todo ese remolino de emociones amargas acumuladas no me aguante más y empecé a decir un montón de cosas en voz alta, como: “Apurence Jueputas”, “Porqué no pasan”, incluso… “En enero me cambio de trabajo”, “Trabajo mierda, pero este año se acaba lo prometo” y claro entre muchas otras frases con especial construcción de palabras que no quiero repetir para no lastimar susceptibilidades… Ha! y todo ello no se crean que con mi voz normal, sin querer le puse hasta efectos especiales en plan posesión demoníaca de la parte final del Exorcista, lo que no me había percatado era que tenía público, sí, los que estaban al lado mío una pareja que de seguro venía de trabajar y que cuando los observe parecía que hubiesen visto un fantasma, con cara de “Hay mamá vámonos rápido de aquí”… creo que hasta la fecha los desafortunados testigos de mi episodio de demencia aun están pensando que lo que vieron fue una representación del mismísimo demonio o que vieron algún chavo clínicamente con problemas sicóticos, y más cuando en ese momento lo único que pude hacer fue reírme con una carcajada de villano loco acompañada de mis pelos medio parados por la desesperación en estilo almohadazo, ya podrán imaginarse la escena… Por suerte cinco minutos después logre salir del embotellamiento ese y volví a ser el mismo mesurado de antes que conducía hasta su casa.

Que pasada la verdad, lo que seguro sucedió es que se me juntaron varias cosas, el estrés de un trabajo bastante frustrante, el tráfico y el querer desconectarme en seguida de la rutina que me tiene enfermo. Naaaa la verdad es que lo acepto me hacen falta un par de tornillos en la cabeza, pero nada, ahora solo a reírme cuando me acuerde de ese momento que seguro nunca se me va olvidar y claro de las caras de aquellos dos que se echaron todo el rollo.

Oficialmente creo que estoy demente...(a buscar terapeuta)